sábado, 1 de octubre de 2011

Premio pepinero


jjajja ahah bueno aki un premio haha llamado el premio pepinero
no se de qe sea jjajja pero me lo mandaron haha
y est premio es para toda la qe lo kiera pero te lo doy a ti mi amiga hermozaa

ANGELA de La saga en venezuela

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Confusiones


La vampiro me llevo a una habitación muy grande y demasiado lujosa, claro…que se podía esperar de unas sanguijuelas poderosas como estas
― Espero que estés cómodo―dijo Jane acariciando mi brazo izquierdo―gruñí y me senté en la cama, lejos de ella
― Se que…no somos compatibles, pero tampoco lo eres con ella
― Tú que sabes
― Ella ahora está con Demitri, y créeme que son felices―se burlo, pero no hice nada, ya llegaría mi momento, mi venganza…cerré los ojos y me deje caer boca arriba en la cama…no los abrí ni me levante hasta que el olor a vampiro desapareció. Me levante de la cama y junto a mi había un pantalón, hasta ese momento recordé que estaba desnudo, me negué a ponerme el maldito pantalón pero al final lo hice, algo me atravesó en el pecho, desesperación y miedo…sabía que tenía que salir de ahí, tenía que sacar a mi niña de ese lugar antes de que continuaran llenándole la cabeza de estupideces…esa noche no dormí absolutamente nada a pesar de que me sentía cansado, aunque era extraño, era un cansancio como ¿provocado? No sabía si era de noche o de día, la luz no entraba a ese maldito lugar…bufe, un día ahí y estaba harto de la maldita oscuridad ¿Quién no? Ha claro, los chupasangres, me acerque a la puerta y gire lentamente la manija de la puerta, estaba abierta ¿no se les ocurría que pudiera escapar? No, claro que no escaparía―me respondí de inmediato―termine de abrir la puerta y un olor familiar y delicioso inundo mi nariz, ella estaba cerca, no, ella había estado frente a mi puerta, sonreí como imbécil. Camine siguiendo el olor de mi ángel hasta que llegue a un balcón, estaba ahí, parada, pensando…me quede a una cierta distancia, para que no me oliera, me costó un trabajo enorme el quedarme ahí, solo observándola cuando lo que quería era abrazarla y besarla.
Su postura me decía que estaba, molesta o quizá incomoda…suspiro profundamente. ¿Qué piensas amor mío? ―pensé, se irguió de inmediato y se puso tensa, sacudió la cabeza como si quisiera alejar un mal recuerdo
―Aquí estas―le dijo el chupasangre de Demitri, colocándose al lado de mi ángel, no pude reprimir un gruñido
― ¿Qué quieres? ―le dijo mi niña un tanto fría
― Lo siento Carlie sabes que no quería…incomodarte―la abrazo por la cintura mientras mi autocontrol se desvanecía con cada roce que ese miserable vampiro le daba a Nessie
―No importa―susurro ella
―Claro que importa…soy un imbécil
―Te quiero
―Lo sé amor, lo sé y prometo que no volverá a suceder
¿Qué es lo que le había hecho ese miserable?
―Demitri yo…
―Shh―le coloco un dedo en los labios―no digas nada―se acerco a ella y presiono sus asquerosos labios en la dulce, sedosa y hermosa boca de MI niña, ya no pude más y me lance contra ese maldito imbécil que no hacía más que confundirla
―ALEJATE DE ELLA―grite mientras me abalanzaba contra él intentando transformarme, lo cual no sucedió, presione su cuello hasta que el giro y me aventó contra la pared, me golpee la cabeza y sentí como se abría y cerraba en menos de un minuto, intente levantarme pero antes de que lo hiciera el ya estaba sobre mí a punto de morderme, la mordida de un vampiro sobre un lobo era letal…
―DEMITRI NO LO LASTIMES―grito mi ángel y corrió hacia nosotros tomando de los hombros al vampiro, miro horrorizada la sangre que había resbalado por la pequeña herida que ahora estaba completamente cerrada―ESTA SANGRANDO, BASTA POR FAVOR
― ¿Por qué te preocupa tanto? ―dijo el vampiro
―Yo…―dudó―recuerda que Aro lo quiere vivo―respondió
― ¿Él…o tú? ―se levanto grácilmente y molesto
― No…yo…
―Ahí está tu perro, que te aproveche
― Demitri espera…―iba a ir tras él, no lo permitiría ella era mía, me tire en el suelo, gemí de dolor, claro, fingiendo. Inmediatamente se detuvo y regreso a mi lado, donde debería estar siempre
― ¿Estas bien? ―pregunto dudosa
― Hay―me queje―no…me duele todo
― ¿Puedes caminar? ―la mire y levante una ceja―ok, creo que no
― Yo te ayudo―dijo una voz chillona para mis oídos, bufe ¿a caso Dios no me quería? ¿Esto era una clase de Karma o algo así? La chupasangre me agarro del brazo, acariciándolo…escuche como el corazón de Nessie comenzaba a latir deprisa…la mire y gruño
― ¿Estás bien? ―se burlo Jane, era posible que… ¿que mi hermoso ángel estuviera celosa?, Jane se abrazo mas a mí y yo no pude más que sonreír como idiota, Nessie estaba celosa, eso quería decir que ella…sentía algo muy en el fondo de su ser
― Iré a buscar a Demitri― sentí que el corazón me estallaba, se alejo por donde minutos antes el chupasangre se había ido
―Suéltame, puedo solo―prácticamente la avente
― Pues hace unos momentos no lo parecía
No le respondí, me limite a caminar más a prisa y regresar a la maldita habitación, cerré de un portazo y me agarre la cara entre las manos con frustración, quería salir y partirle la cara a ese maldito de Demitri y a los decrépitos esos, quería…quería hacer tantas cosas que…mi cerebro parecía que iba a estallar.



=POV NESSIE=

―Estúpida, estúpida―me dije a mi misma, ¿Qué me pasaba? ¿Por qué me preocupaba tanto ese…animal? Y sobre todo ¿Por qué me molesto tanto la forma en la que Jane lo tocaba? Seguramente me estaba volviendo loca…ese…animal me ponía los pelos de punta. Llegue a la habitación y escuche la respiración de Demitri, abrí con cuidado, escuche como se acostaba en la cama y dejaba de respirar, cerré la puerta en cuanto estuve dentro
―Demitri―susurre― ¿podemos hablar?
― Vete―murmuro
― Tenemos que hablar
― ¿De qué? ―resoplo― mira, no quiero discutir
―Yo tampoco, solo quiero que hablemos
―Pues yo no quiero
― Por favor―le pedí
― ¿Qué te pasa con ese perro? ―grito, sin abrir los ojos ni levantarse de la cama
― Nada―susurre―yo…Demitri…te quiero―era verdad, lo quería…él me había salvado de morir, me cuido y me hizo recordar lo que yo no podía.
― Pero no me amas―dijo con nostalgia en su voz
― Yo…―se levanto tan deprisa que me sobresalto y di un paso hacia atrás, mi espalda quedo pegada a la puerta
― ¿Por qué te importa más ese asqueroso perro que yo? ―sus ojos eran negros como el carbón, eran furia, dolor…eran tantas emociones que no puede evitar temblar― ¿quieres que te recuerde que él fue quien intento matarte y que casi lo logra? ―sentí que mi corazón se encogía, me dolía saber que el lobo había intentado matarme, y no sabía la razón…solo sabía que no solo era un dolor espiritual sino también físico
― No es…eso…es…la verdad yo….no se….lo siento
― ¿Lo sientes? ―se burlo― ¿crees que eso es suficiente?
― Si, lo siento mucho Demitri…y…te adoro
― Demuéstralo
― ¿Qué? ―mi respiración se ajito al mismo tiempo que él se acercaba mas a mí, presionándome entre la puerta y su cuerpo, acaricio mi cuello con sus labios y sentí cosquillas
― Demitri―susurre nerviosa
―Te amo―dijo con vehemencia y cello mis labios con un beso tierno y apasionado, al principio me negué a responderle porque mi cuerpo me pedía unos labios y brazos calientes y no fríos, me beso con más ímpetu y me deje llevar por su repentina desesperación e inmenso amor, levante las manos y las enrede en su cabello acercándolo un poco más a mí, bajo su boca por mi cuello y me quito la capa…era extraño porque mi cuerpo lo deseaba pero al mismo tiempo se disgustaba al no sentir sus manos cálidas y labios tibios…no era Jacob. Agite la cabeza enérgicamente intentando alejar aquel pensamiento, no podía pensar en ese animal de aquella forma, el había intentado matarme…él era…simplemente hermoso―Deja de pensar en él Nessie, no seas estúpida…tu quieres a Demitri―un voz respondió―Pero amas a Jacob
― ¿Me amas?
―Con toda mi alma―dije jadeante, aunque no sabía a quién le había respondido
Beso mi hombro y me levanto del suelo, automáticamente enrede mis piernas en su cintura, no sabía lo que estaba haciendo, algo dentro de mi me decía que yo no le pertenecía de aquella ni de ninguna otra forma, pero otra se negaba a escuchar y me pedía entregarme al hombre que había estado conmigo en esos meses de sufrimiento y desesperación. Bese su cuello y fue…agradable, pero no era la suavidad que deseaba, metió su mano por debajo de mi blusa acariciando mi espalda…busque sus labios y lo bese con furia porque no eran las manos que quería que me tocaran ni mucho menos los labios que esperaba me besaran. Era estúpida, lo sabia…me respondió con la misma furia pero mezclada con amor, me derrumbe y me permití disfrutar de aquel momento y aquel hombre que merecía ser amado


oww aki ya el siguiente capitulo, espero qe les gustte jjejje
me ayudo a hacerlo mi amiga ANGELA jjejjegrax amix tte kiero un churrumaiz
haha esqe ultimamente sufro de una decadencia de inspiracion XD
pero bueno, ahi voii jjejje espero les gustte las kiero
besos LISY ttqqqmm

jueves, 22 de septiembre de 2011

Primer encuentro

Mi despertador comenzó a sonar indicándome que ya eran las diez de la mañana, alargue la mano y lo apague. Bostece, estire mis brazos y piernas sintiendo como tronaban cada una de mis articulaciones, me senté en la cama y mire la habitación que ahora me parecía demasiado grande, mire el pequeño buro que estaba del lado izquierdo de la cama y vi la fotografía de mi madre, hace apenas dos meses que había perdido a mi madrea, mi amiga y mi confidente, sentí como el corazón se me encogía y unas cuantas lagrimas resbalaban por mi cara, me permití llorar cinco minutos. Me seque las lagrimas, camine al baño, me desnude abrí la regadera y me metí bajo el agua tibia, sintiendo como cada musculo se relajaba.
Cuando salí del baño, seque mi cuerpo y cabello después, tome la crema que estaba en el tocador y la unte por todo mi cuerpo, después del cajón saque mi ropa interior una vez que me la puse del ropero que se encontraba frente a mi cama saque unos jeans azul cielo y una blusa blanca manga larga con cuello en “v”, me puse mis tenis blancos, y baje a la cocina. Estaba sacando la caja de cereal y la leche cuando el teléfono sonó, suspire y deje las cosas en el comedor, camine a la pequeña mesita de centro de la sala y descolgué no sin antes ver el identificador de llamadas
―Buenos días señora Gray
― Oh Valeria, te he dicho que me llames Margaret
― Lo siento señ…perdón, Margaret ¿necesitas algo?
― La verdad es que si cariño, se que tu horario de entrada es a las 11:45, pero te necesito aquí en diez minutos para que me ayudes a organizar y recibir el pedido de libros
― Claro, no se preocupe estaré ahí en diez minutos
― Gracias…y háblame de tu ¿Cuántas veces te lo tengo que repetir? ― Se rio sonoramente y no pude evitar reírme con ella―te espero y perdón por llamarte apenas
― No te preocupes, nos vemos en un momento― colgué el teléfono y regrese a la cocina para guardar las cosas en su lugar, agarre mi bolsa, metí las llaves de mi casa en esta y saque las de mi auto.
Sé que trabajar en una librería no suena nada emocionante, pero al menos ahí encontraba un poco de paz…y mi refugio eran todos esos libros. Comencé a trabajar en la librería Paraíso, (y valla que la ciudad de Francia si  era todo un paraíso) la dueña era una señora alta, delgada con la piel más blanca que hubiera visto, de cabello rizado y con ojos verde oscuro, la señora Margaret era una mujer muy guapa, demasiado guapa como para bajarle la autoestima a una que otra mujer incluyéndome a mí, era joven, tenía exactamente 32 años, aunque claro, lo bien que se cuidaba la hacía ver un poco más joven.
En cuanto llegue a la librería, estacione mi auto frente a esta, baje mi bolsa y me dirigí a mi pequeño rincón de trabajo donde me sentía libre, en paz y sobre todo me hacia olvidar. La campanita sonó cuando abrí la puerta
― Valeria― dijo emocionada Margaret, éramos buenas a migas a pesar de llevar muy poco tiempo conociéndonos― de verdad lamento haberte hecho venir tan de prisa― dijo apenada mientras me abrazaba
― No te preocupes, sabes que me agrada este lugar
― Al menos dime que desayunaste
― Si― mentí
― Pues yo no te creo― me sonrió y tomo su monedero― ahora regreso, iré a buscarte algo para desayunar
― No, la verdad es que no tengo mucha hambre
― Tienes que alimentarte señorita
― No, de verdad, descuida
― Valeria, tienes veinte años, no trates de comportarte como una anciana necia
Suspire, era un caso perdido tratar de discutir con ella, simplemente terminaría ganando la guerra
― Bien, esperare
― No tardo― dijo mientras salía de la librería, deje mi bolsa detrás del mostrador y comencé por ordenar los libros que estaban fuera de su sitio, no eran muchos por lo que no tarde demasiado en colocarlos en su lugar. Me senté en una de las mesas y permanecí ahí, en silencio y recordando como en ese mismo lugar Richard “mi padre” fue a buscarme unos días después de que mamá murió
― Hola buenas tardes bienvenido a la librería paraíso ―le dio la bienvenida Margaret a un cliente
― Buenas tardes, estoy buscando a la señorita Valeria, me informaron que trabajaba aquí―  cuando escuche su voz, sentí la necesidad de golpear algo o mejor dicho a alguien, suspire y continúe ordenando las notas de pago.
― Claro…sígame
Escuche los tacones de las altas zapatillas de Margaret y los pasos cansados de Richard, hasta que se detuvieron frente al mostrador, yo continúe con mis cosas hasta que Margaret hablo
― Querida…te buscan
― ¿Quién? ― dije sin levantar la mirada
― ¿Valeria? ―dijo sorprendido Richard, bufe por lo bajo y levante la mirada
― Hola― dije sin muchas ganas
― Iré por un café― la mire con suplica y ella a cambio me dedico una sonrisa cálida
― ¿Cómo estás? ― pregunto el hombre que se hacía llamar mi padre
― Acabo de perder a mi madre ¿Cómo quieres que este?
― Lo siento― susurro― pero ya pasara, olvidaras hija
― ¿Cómo tú te olvidaste de mí? ― dije con reproche
― Soy tu padre…merezco respeto
― ¿Crees que por darme la vida lo mereces?
― Si, sea lo que sea, como yo sea soy tu padre
― ¿Sabes qué? ―suspire― no quiero discutir contigo así que vete por favor
― No, quiero que vengas a vivir conmigo
― ¿Qué? ― mi voz se elevo una octava, no lo podía creer, después de 20 años ¿quería que me fuera a vivir con él? Estaba completamente loco si creía que aceptaría
 ― Lo que oíste, quiero que vivas conmigo
― Eres…la viva imagen del cinismo, ¿sabes por todo lo que mi madre tuvo que pasar? ¿Sabes cuantas veces ella se quito el pan de la boca por dármelo a mí? ― dije realmente furiosa― vete, no te necesito…porque gracias a los esfuerzos de mi madre y también los míos tengo donde vivir
― Piénsalo…por favor
― ¿No me escuchaste? NO-TE-NE-CE-SI-TO― dije la frase silaba por silaba

― Aquí está tu comida―dijo Margaret sacándome de mis recuerdos
― A si― dije distraída
― ¿Soñando despierta? ― me sonrió
― Recordando― murmure y tome la pequeña bolsa que me ofrecía― huele bien ¿Qué es?
― Velo por ti misma
― Mmm…lasaña― dije mientras sacaba un plato, la lasaña era mi comida favorita, saque un tenedor de la bolsa y comencé a comer, una vez que termine tire las cosas en el pequeño bote de basura detrás del mostrador.
― ¿Te encuentras bien?
― Si ¿Por qué?
― Pues, te ves molesta
― Cosas mías― murmure, la campana sonó indicando que alguien había entrado, giramos y vimos a un hombre alto de piel bronceada y ojos café claro
― Buenas tardes, le traemos el material que pidió
― Oh si, gracias
El hombre le hizo señas a sus trabajadores, uno por uno fueron entrando con unas cajas enormes
― Bueno, ya saben que si no viene lo que pidió nos puede llamar
― Sí, claro, gracias
― Ahora necesito su firma aquí
Una vez que firmo, terminaron de meter algunas cajas restantes y me dispuse a abrirlas y comenzar a revisar la mercancía mientras tanto Margaret, atendía a los clientes que iban llegando, el tiempo se pasó tan deprisa que no me percate de que ya estaba anocheciendo
― Es hora Valeria― escuche la voz de Margaret acercándose
― Sí, claro…amm, ¿te importaría que me quedara unos minutos más?
― Sabes que si, no me gusta esta calle por las noches
― Lo sé, pero…de verdad, no me quiero ir aun
― Entonces me quedo contigo
― Necesito pensar, y sabes que este lugar es mi mejor aliado
― No, no me moveré de aquí
― Estaré bien, se defenderme― recordé mis entrenamientos de Hapkido, al principio me parecían lo más agresivo del mundo, pero tampoco dudaría en utilizar aquellos conocimientos de defensa personal
― No…
― Tienes que ir a casa― prácticamente le estaba rogando
― Esta bien, pero prométeme que no te pasara nada
― Lo prometo― le sonreí y bese  su mejilla
― Entonces…nos vemos mañana
Me entrego las llaves y me pidió que cerrara con llave cuando ella saliera, peor estaba tan concentrada en mi trabajo que se me fue por completo. Abrí la tercera caja y comencé el inventario de esta, revisando libro por libro y titulo por título. El cansancio poco a poco me fue venciendo, pero continúe hasta terminar de acomodarlos en su sitio, una vez hecho esto me dispuse a irme,  pero vi tirado un libro debajo del estante, resople y camine hasta él…me agache y lo levante, mire el titulo y no pude evitar reír
― ¿Vampiros? ― dije escépticamente― patrañas― me dirigí al estante de mitos y leyendas cuando la campana de la puerta sonó
― Está cerrado― grite, pero nadie respondió, admito que el miedo me inundo, comencé a caminar hacia el mostrador con el libro abrazado a mi pecho, un poco más segura de que era capaz de romperle unos cuantos huesos a aquel que quisiera robar o algo así, en cuanto estuve frente al mostrador parpadee un par de veces, frente a mí se encontraba un hombre alto, de cabello negro y piel blanca, su rostro era hermoso, de facciones finas pero muy masculinas, sus labios tenian un ligero tono rojo y carnosos, tenía un cuerpo escultural, musculoso y de cierto modo amenazador, no…sus ojos de color azul si eran amenazadores y salvajes, me miraba como si yo fuera la presa y él, el cazador. Quizá estaba loca, pero su cuerpo era como un imán y me hacia querer estar cerca de él ―No seas estúpida, eso es imposible― pensé
― Buenas noches― cuando escuche su voz gruesa y sensual no pude reprimir un suspiro y él se limito a reír de un modo…sexy. Sonreí tímidamente y creo que me sonroje, quería hablar pero no encontraba mi voz, aquel ser era realmente guapo, comenzó a caminar hacia mí, de un modo sumamente peligroso pero no me dio miedo, al contrario, creo que quería que estuviera más cerca, me miro a los ojos y sonrió con satisfacción como si pudiera escucharme.


Hola niñas, antes de dar mi discurso jjajja kiero dedicarle estte capi
a mis dos amigas y seguidoras LISY Y ANGELA grax por haber estado aki en mis inicios
xDD las kiero mucho de verdad y  bueno ahora si aqi ta el prier capitulo de la historia qe toii  escribiendo espro qe les gustte y comenteen porqe es lo qe necesito para imaginar :DD