domingo, 6 de noviembre de 2011

Nuevamente mía...donde lo fue la primera vez

―Entonces…también es la mía―si, sería nuestra primera vez, para ambos, después de meses…creo que se consideraría como nuestra primera vez ¿no? Recorrió con sus sedosas manos mi abdomen y un poco más abajo, ahora estábamos completamente desnudos, continuamos besándonos con locura y ferviente amor, sentí como aquella energía comenzaba a fluir con muchísima más fuerza, si de por sí ya estaba encendido con las caricias y besos de mi ángel, aquella energía me hacía perder la razón.
Sentí las uñas de Nessie enterrándose en mi espalada mientras mi cabeza continuaba en su pecho, subí hasta llegar a su cuello donde aproveche para saborear su garganta, arqueo la espalda, estaba desesperada igual que yo, pero quería seguir disfrutando de su cuerpo, de sus caricias, de sus besos…de toda ella
―Te amo―dije en un jadeo contra sus labios, su lengua entraba y salía de mi boca, creí que me desmayaría entre sus brazos a causa de tanta estimulación, lleve una mano a su pelo y lo jale suavemente haciendo que suspirara y la otra la baje por todo su abdomen y vientre comencé a acariciarla hasta que gimió. No quería separarme de sus labios, pero tenía que mirarla a los ojos, me separe de ella solo lo suficiente para mirarla, sus mejillas estaban completamente rojas, su respiración agitada y  su piel sudando a causa de mi temperatura. Me regalo una sonrisa inocente y sensual. Llevo sus manos a mi rostro y me acerco a su boca, me beso suavemente haciendo que la deseara más que antes, me uní a ella muy despacio mientras continuábamos besándonos, dejando que su cuerpo se fuese adaptando a mí poco a poco. No quería hacerle daño, aunque ella parecía un molde hecho a medida para mí. Pero también quería sentirla bien, sentir su húmedo y caliente bajo vientre abrazándome, acogiéndome, dejándome entrar en lo más profundo de su ser. Sus manos se aferraron a mi pelo mientras me internaba en ella. Su gemido de placer acompañó al mío cuando por fin la penetré del todo, y sus dedos ya se mezclaron con mi cabello con auténtico fervor.
Mantuve nuestros labios juntos, no quería separarme de los suyos jamás. Ella era lo que más amaba en el mundo, todo lo que ansiaba, la deseaba hasta la locura. Sus mejillas empezaron a encenderse mientras mi cuerpo se movía dentro del suyo con un amor y pasión desmedido a causa del tiempo sin sentirla en cada poro de mi piel, y sus estimulados jadeos y gemidos, el ver cómo ella se estremecía de ese modo y sentía ese placer por mí, me excitaban aún más, haciendo que la intensidad de la energía que nos rodeaba fluyera con más pasión.
Me desprendí de ella un poco, pero no del todo, lo justo para sentir que parte de mí todavía era suya. Sus ansiosas manos bajaron hasta mi espalda más baja y sus dedos se clavaron en mi piel para empujarme hacia dentro de nuevo. Cuando lo hice, ambos gemimos más alto.
A partir de ahí, los dos perdimos la poca cordura que nos quedaba, y el fuego se desató, envolviéndonos junto a esa energía mágica y frenética.
―Jacob―dijo en un suspiro mezclado con un gemido, sonreí contra uno de sus senos y me dirigí a su boca de nuevo la cual abrió esperando mi roce, pero simplemente acaricie su labio superior, lo mordí ligeramente y después acaricie sus dientes con mi lengua.
Llevo sus manos a mi cabello y jalo de este para besarme, pero fui yo quien comió su boca.
Era el hombre más feliz de la faz de la tierra, mi niña, mi amada, mi vida, mi ángel era mía de nuevo, estaba siendo mía donde lo fue por primera vez.

Una vez más, noté cómo esa energía frenética explotaba del todo y cómo mi alma se unía a la suya, fundiéndose en una sola, volando juntas. Sentí cómo todo su bajo vientre palpitaba, esos intensos y alocados espasmos y convulsiones que también me apretaban a mí… Y entonces,  me dejé llevar del todo, entregándome a ella completamente. Gemimos en nuestros labios y sus uñas se hundieron en la piel de mi espalda para que no me separase de ella, mis dedos también se clavaron en sus caderas con furor.
Nos quedamos quietos, con los rostros y nuestros cuerpos aún unidos, con su pecho pegado al mío. Nessie se encontraba sentada sobre mí. Su dulce y cálido aliento todavía se mezclaba con el mío agitadamente, pero volví a besarla. No me cansaba nunca, podía estar horas y horas así, besándola, dejando que mis privilegiados labios rozasen a los suyos, tan sedosos y dulces, dejando que la energía no se disipase jamás
Llevé mi espalda hacia atrás, apoyándola en el cabezal de la cama, ella me acompañó para no dejar de besarme.
Unió su frente con la mía, ambos jadeantes, acaricie su espalda desnuda y mojada, su cabeza se apoyo en mi hombro muy cerca de mi cuello, le dio suaves besos.
―No fue mi primera vez―dijo apenada
― ¿Qué? ― Mi voz salió estrangulada, como si alguien me estuviera ahorcando, ella sonrió y beso mi mandíbula
―Una…una imagen llego a mi mente mientras hacíamos…el amor, eras tú, en esta misma cama y también estaba yo
― ¿Entonces ya recuerdas? ―dije emocionado tomándola del cuello para que su rostro quedara frente al mío
―No―sus ojos mostraron tristeza y decepción―solo fue una imagen que no duro mucho, pero que me izo saber que tú y yo ya habíamos estado juntos…pero no el porqué, aunque es obvio que tenemos algo…pero no se que
―Descuida cariño, eso es una buena señal, tal vez poco a poco iras viendo esas imágenes y al final terminaras por recordar porque paso eso o las sensaciones que te causaron
―Jacob―susurro mi nombre con tanta ternura que no pude evitar aplastar mi boca en la suya, sentí como la energía comenzaba a volar por todo nuestro alrededor, se separo de mi boca y sonrió al ver mi cara de decepción, yo quería seguir besándola, no me cansaba ni me cansaría―¿Qué es la imprimación?
Abrí mis ojos como platos y mi mandíbula casi toco el suelo, no había querido hablarle de la imprimación, no quería asustarla pero ahora creo que no tenía más remedio que contárselo. Aunque no tenía nada de qué preocuparme, ella también estaba imprimada de mi, ella lo sentía, me dijo que se sentía atada a mí y que estaba dispuesta a encadenarse a mi…igual que yo a ella. Se separo de mí y mi cuerpo quedo huérfano sin su cálido bajo vientre cubriéndome, se acurruco en mi pecho.
―Bueno la imprimación es una cosa de lobos―dije mientras peinaba su húmedo cabello―es como el amor a primera vista, solo que más…fuerte, espiritual
― ¿Y de quien estas imprimado tú?
― ¿De donde escuchaste esa palabra?
―No me has  contestado
―Tu tampoco
―Es de ella…―susurro y su voz tembló―de…Bella ¿cierto?
―Mírame―levante su barbilla con mi dedo índice―te amo a ti…por ti respiro, por ti vivo…por ti soy todo o nada. Te amo con cada parte de mi anatomía, de mi alma que es tuya cada vez que hacemos el amor.
―Esto es frustrante―dijo…frustrada―no recordar nada, sentir celos de mi…madre
―No lo tengas―mordi el lobulo de su oreja soy tuyo…eternamente le susurre para después presionar mis labios con los suyos, su respiración se agito y su corazón se acelero…sus manos comenzaron a palpar mi espalda, deseosas.
―Nessie―dije curvando mi labio hacia arriba, estaba a punto de amanecer…bueno ya había amanecido, por la luz del sol calcule que eran como las siete de la mañana, metió su lengua en mi boca, encendiéndome de nuevo, era increíble lo mucho que me provocaba con poco―tienes que descansar―susurre entre sus labios, se separo de mí y me miro
―No estoy…―bostezo a mitad de frase―cansada―le sonreí y me acomode para quedar de lado y mirarla, acaricie su hermoso rostro de porcelana, cerró los ojos y yo también lo hice, estaba quedándome dormido cuando escuche que susurraba
―Te quiero Jacob―sonreí y me quede dormido.
No supe exactamente cuánto tiempo habíamos dormido, pero unos golpes en la puerta me despertaron, mi niña dormía profundamente, me levante sin hacer mucho movimiento, me puse el pantalón que estaba en el suelo, abrí la puerta una vez que tape a mi Nessie con las sabanas.
―Buenas noches―se burlo Amaury, rodé los ojos y le pregunte la hora―considerando lo mucho que…trabajaste anoche y parte del día de hoy…es...temprano
―Claro, claro―no pude evitar una estúpida sonrisa de placer, el solo recordar que había tenido entre mis brazos a mi niña…me hacia un imbécil
―Ok yo vine a decirles que…pronto llegara una visita
― ¿Para mí? ―dije incrédulo
―A si es, se que te hará muy feliz―me aseguro, se fue sin antes haber dicho que nos arreglarnos y fuéramos al comedor, que la “visita” no tardaba en llegar.
― ¿Quién era? ―pregunto mi diosa sentándose en la cama y frotándose los ojos
―Amaury…quiere que vayamos al comedor―me senté junto a ella y le di un beso en la coronilla― ¿quieres darte un baño? ―sus mejillas se encendieron adorablemente y bajo la mirada
―Me… ¿te quieres…bañar conmigo? ―sonreí y levante su rostro, la bese hasta que nuestros bronquios no pudieron más.
Una vez que estuvimos vestidos, después de un baño corto para asearnos un poco, a mi niña no le quedo más que ponerse aquella túnica negra espantosa
―No me gusta esa cosa―le dije refiriéndome a su túnica
―No tengo nada mejor
―Descuida…si quieres te la puedo quitar después―le sonreí seductoramente, como sabia que a ella le gustaba, se puso roja y me dio un golpe en el hombro, sujete su mano y la pegue a mi cuerpo―¿quieres? ―susurre antes de besarla
―Después―murmuro apenada y con un cierto toque de seducción, sonreí, nos tomamos de las manos y salimos hacia el gran comedor.
No hizo falta mucho para que reconociera aquel olor tan familiar,  antes de llegar a la entrada del comedor los olí, mi Nessie también lo hizo, me miro y frunció el ceño apretando mi mano, le dije que no tenia de que preocuparse, ¿qué demonios hacian ellos aquí? ¿cómo me habian encontrado? ¿quién los habia traido hasta aquí? Bueno, esa y muchas más respuestas me responderían...en cuanto cruzara la puerta


hola niñaas jjejje perdon por no publicar anoche pero pff el internet
se me puso maría y se perdio la conexion y apenas ahorita me llego...
bueno espero que les guste y perdonen si hay una que otra palabrita pasadita jejje
pero es Jacob kien describe esta vez...bueno tal vez tarde un poco en publicar esta semanita porqe
estara muy pesadita, comienzan los examenes y y asaben pff...andare medio loca
de aki para iia...bueno las kiero niñas y espero comprendan si esta semana no publico
pero hare lo posible ¿si?
Besos giganteeeescooooos 

viernes, 4 de noviembre de 2011

Confusiones

Cuando desperté me sentía extraña, como si me hubieran lavado el cerebro o algo así, tenía la sensación de que había olvidado algo…aunque no sabía qué. Me mire y seguía vestida, ni siquiera me había puesto la pijama, habría pensado que me emborrache solo que nunca en mi vida había tomado una sola gota de alcohol, me levante de la cama y en el buro vi las llaves de la librería, fruncí el ceño tratando de recordar pero mis esfuerzos fueron en vano y lo único que conseguí fue que me doliera la cabeza, abrí el primer cajón de mi buro y saque unas aspirinas, algo llamo mucho mi atención, mi diario estaba junto a la fotografía de mi madre, no le tome mucha importancia y me fui directo al baño, me lave la cara aun con aquella sensación de vacío en mi cerebro.
Gracias al cielo hoy no trabajaba, regrese a la cama y me deje caer en ella, no intente recordar porque no quería tener que tomarme otra aspirina, bostece y me levante de nuevo.
Busque ropa en los cajones de mi ropero, una vez que estuve lista tendí mi cama, baje a la cocina, lave los trastes que había en el lavabo y me serví cereal en un tazón, comí lentamente, saboreando y escuchando los crujidos del cereal.
Levante mi plato una vez que termine de desayunar, limpie la mesa y arregle la sala.
―Bien… ¿Qué haremos? ―susurre, mire la mesita de centro de la sala, vi mis llaves y me péquela bolsa…―de compras―me respondí, camine hasta la mesita, agarre mi bolsa y las llaves las cuales las eche en la bolsa.
Salí de mi casa, abrí la puerta de mi auto y sentí que alguien me observaba, mire hacia todos lados pero no había nadie, subí al auto aun con aquella sensación, aun dentro del auto sentía aquella mirada, me ponía los pelos de punta, quería irme de ahí YA, cuando encendí el auto el motor hizo un suave ronroneo al mismo tiempo que unos nudillos tocaban en mi ventana, di un salto y lleve mis manos al pecho, el corazón se me quería salir y mi respiración era irregular…gire el rostro y me tranquilice al ver que era Taylor
―Lo siento, no quería asustarte―dijo apenado mientras bajaba la ventanilla         
―Me has dado un susto de muerte―mi respiración aun no era normal por lo que aquella oración sonó a enojo y cierto despotismo
―Si…lo siento de verdad―inhale y exhale unas cinco veces hasta que estuve segura de que mi respiración ya era un poco más normal
―Descuida―susurre―es que ya estaba un poco nerviosa―sonrió con aquella sonrisa medio torcida que hacia resaltar la belleza de su rostro, mire aquellos ojos verde oscuro, como amaba esos ojos…sacudí mi cabeza y deje de mirarlo
― ¿Pasa algo?
―Emm no, no…nada―sonreí―bueno me tengo que ir
― ¿Te importaría si te acompaño?
― ¿Qué? ―pregunte perpleja
―Si no te importa, o… ¿saldrás con aquel…tipo?
― ¿Tipo…salir con él…con quien? ―estaba confundida, yo no salía con alguien, ni siquiera conocía a un chico.
―Aquel tipo con el que estabas anoche―dijo frunciendo el ceño― ¿no lo recuerdas? ― ¿anoche nos aviamos visto? ¿Había estado con un hombre?
―Yo…―no supe que decir, ahora estaba asustada, ¿me estaría volviendo loca? ―un poco, anoche no me sentía muy bien…y ahora tengo un terrible dolor de cabeza―le mentí, se relajo un poco y sonrió ligeramente
―Eso quiere decir que no… ¿no tienes nada que ver con él?
―No―respondí por responder, ahora sabía a que se debía aquella sensación de vacío, ¿Por qué no recordaba nada?
―Entonces… ¿Te puedo acompañar?
―Yo…no estoy muy segura
―Por favor, quiero hablar contigo…arreglar las cosas
―No hay nada que arreglar…todo esta…bien―aunque bien no era la palabra correcta, aun me dolía recordar el porqué de que nuestra relación terminara, fue días después de que mi madre murió, dijo que no quería estar con alguien que se estaba hundiendo en vez de seguir viviendo, deje de pensar en ello, no quería seguir recordando.
― ¿A dónde te llevo? ―abrió la puerta, me tomo de la mano
― ¿Qué haces? ―me queje zafándome de su agarre, pero de inmediato volvió a tomarme de la mano, me bajo del auto casi a rastras y me llevo al asiento del copiloto, una vez que cerró la puerta se fue al asiento del conductor
― ¿A dónde te llevo? ―pregunto de nuevo sonriéndome
―Iba por despensa―dije medio enojada
―Bueno…pues haya vamos
―Claro―refunfuñe
―Admite que extrañabas esto―dijo al poner en marcha el auto.
―Si claro―respondí sarcástica mirando por la ventana
―Yo si te extraño…y mucho―sentí sus ojos clavados en mi
―No quiero hablar de eso―gire y lo mire con advertencia
―Pero tenemos que…
―No, no tenemos―lo interrumpí―eso es lo que tú quieres
―Tal vez porque…tú sientas lo mismo aun por mi
―Esto es un error―bufe―para el auto
―No―dijo muy seguro―vamos a aclarar esto de una vez por todas
― ¿Aclarar qué?
―Que te amo―medio grito, me quede sin palabras, me limite a mirarlo con duda y cierto enfado, no era la respuesta que esperaba escuchar, pero yo pregunte ¿no? Suspire después de unos minutos de silencio y deje caer la cabeza en el asiento
―Para el auto por favor
―Te incomode―no fue pregunta
―Solo…detén el auto ¿sí?
―Por favor…déjame estar este día contigo, prometo no hablar de esto si tanto te incomoda, pero…permíteme estar contigo―se detuvo en un semáforo, estaba a punto de bajar del auto pero me jalo suavemente de la mano, sentí un cosquilleo ahí donde su mano rozaba la mía, cerré los ojos y suspire ante la calidez de su tacto
―De acuerdo―respondí, Taylor había sido el primer hombre en mi vida, mi primer amor…quizá después de todo y a pesar de todo nunca deje de quererlo, aun sentía aquella sensación cada vez que me tocaba o me sonreía de aquella forma torcida.
Toda la mañana nos la pasamos haciendo compras, y gracias al cielo no volvió a tocar el tema…que yo tampoco quería tocar, mientras comprábamos hacíamos bromas, reíamos…era todo tan…natural, sencillo, simplemente perfecto, ¿a caso aquellos sentimientos enterrados y que creía olvidados comenzaban a salir de nuevo? Era también confuso, ahora estaba hecha un lio, si es que se podía estarlo más, no recordaba la noche anterior y la verdad tampoco quise preguntarle, mejor así.
―Hey… ¿me estas poniendo atención?
―Emm yo…―parpadee y sonreí―los siento…no
―Eso es una de las cosas que amo de tí― otra vez no, pensé…el simplemente sonrió y sorbió un poco de su bebida, estábamos en un pequeño café, era más o menos las 6:00 p.m. era increíble que con él, el tiempo se me fuera volando.
―Creo que es hora de que me valla
― ¿Por qué huyes de mí? ―pregunto con retintín, estaba a punto de contestarle de la misma forma que pregunto pero un hombre sentado frente a nuestra mesa llamo mi atención, creí que leía el periódico pero después observe mejor y me di cuenta de que no lo hacía, estaba mirando hacia nuestra mesa…nuestras miradas se cruzaron, sus ojos eran de un azul hermoso y su rostro, era tan…fino y masculino, una extraña sensación se apodero de mi cuerpo, haciéndolo arder con el más fino incendio, de repente sus labios se tensaron y formaron una línea de enojo, aparte la mirada y la dirigí hacia Taylor, nuestras manos estaban unidas
 ―Taylor―comencé a protestar
―Ven, te llevo a tu casa―llamo al mesero con un movimiento muy suave y educado de la mano a mesero, que enseguida nos trajo la cuenta
―Merci―le dijo al mesero una vez que pago la cuenta, se levanto de la silla y yo hice lo mismo, me tomo de la mano y comenzamos a caminar hasta llegar a donde estaba estacionado el auto…durante el corto camino no hablamos, pero sentía su pulgar acariciando el dorso de mi mano y también sentía unas miradas, miradas que me ponían nerviosa.
―Nos vemos…después―susurre al llegar a mi auto, solté su mano
― ¿Cómo que nos vemos después? ―se burlo―no señorita, yo te llevo a tu casa―
―No es necesario, ya has pasado casi todo el día conmigo
―Como antes
―Si―susurre, nos subimos al auto y enseguida lo puso en marcha
― ¿Quién era el hombre con el que te anoche? ―genial, lo que me faltaba, que me preguntara por un hombre que no recordaba
―Prefiero no hablar de eso
― ¿Discutieron?
―Algo así…creo―quería que dejara de preguntar, no pensaba decirle que no recordaba nada, me obligaría a ir al médico aunque supiera que odiaba los hospitales, así que cambie de tema porque él no lo haría
― ¿Aun sigues trabajando en aquel restaurante?
― ¿En el Tour D’Argent(la)?
―Si…ese―nunca me aprendí el nombre
―Sí, ahora ya soy el jefe de los chefs
―No me sorprende―le sonreí, realmente no me sorprendía, Taylor era un hombre entregado y cuando quería algo lo lograba.
―Gracias―dijo sarcástico
―No lo dije en…
―Lo sé―me interrumpió―te conozco, así como también se que amabas mi comida
―En realidad aun me gusta…tienes un buen sazón
―Bien, entonces un día de estos iré a cocinarte a tu casa―me miro intensamente que la sangre subió a mis mejillas, quito una mano del volante y acaricio estas― ¿te he dicho que adoro cuando te sonrojas?
― ¿Y yo te he dicho cuanto odio que me lo digan? ―soltó una carcajada sonora y retiro la mano, acomode mi cabello detrás de la oreja y mire por la ventana, no sé cuánto tiempo estuve mirando sin decir nada hasta que por fin pregunte― ¿Por qué volviste? ―susurre
―Nunca me fui― respondió confundido
―No yo no me refería a eso sino que…porque volviste a buscarme―guardo silencio durante un minuto, sentía su mirada en mí pero no se la devolví
―Porque me di cuenta de que fui un imbécil al dejarte, porque me di cuenta que fui un bastardo egoísta, solo estaba pensando en mí y mis necesidades y me olvide de las tuyas
― Quieres rectificar tu error―no respondió hasta que estaciono el auto frente a mi casa, no me había percatado de que ya habíamos llegado
―No Valeria, sabes que no es así―dijo apagando el motor, sacando las llaves y guardándolas en la bolsa de su chamarra
―Mentiroso
―Sabes que puedo ser todo…menos eso; mentiroso―escuche como se acomodaba en el asiento y tomo mi rostro que aun estaba mirando por la ventana, no me quería enfrentar a su mirada―mírame Valeria, mírame y dime lo que ves―dijo cuando por fin lo estaba mirando
―No veo nada―susurre y él se río, era verdad no veía nada, ya estaba oscureciendo y yo no tenía vista de halcón o conejo.
―Bien…entonces siente―dijo arrebatadora y apasionadamente, antes de que pudiera decir o hacer algo sus labios cubrieron los mios. Sus labios eran firmes pero deliciosamente suaves. Sin presionar demasiado, me dejaron muy claro que estaba dispues­to a llevarme a la cama y demostrarme que me amaba. Sentí sus hombros anchos y fuertes y su cuerpo arqueado hacia mí. Era pura energía reprimida.
―Taylor―susurre empujándolo suavemente
―Te amo
― ¿Podríamos...podríamos dejar esto?
― ¿Por qué?
―Por favor...solo, déjame pensar―dejo caer la cabeza en el asiento y suspiro
―Está bien―susurro―esperare lo que sea necesario―le sonreí y bajamos del auto, abrí la puerta de mi casa y metimos las cosas que compramos, una vez que terminamos lo acompañe hasta la puerta
―Gracias―le dije lanzándole una sonrisa
―Tus llaves―se río y extendió la mano para entregarme las llaves de mi auto
―Gracias―repetí, me giño un ojo y estaba a punto de cerrar la puerta
―Espera―se movio rápido para que yo no tuviera tiempo de pensar, tomo mi cara entre sus manos y volvió a besarme.

Ohla niñas jjejje ya aki el capi de cuando cae la noche ahha
espero les gustee...lo acabo de terminar de escribir :D
bueno me paso a retirar, no he dormido bien ultimamente jjejje
pero bueno, ya es viernesin y podre dormir mucho haha XDD
besos niñas las kiero 
gracias LISY , ANGELA  y ALEJANDRA por sus comentarios, creeanme que son los qe 
me animan a seguir escribiendo...las kiero niñas besos y buen fin de semana


jueves, 3 de noviembre de 2011

Sinopsis

UN REGALO DEL CORAZÓN

Samantha es una joven norteamericana que estudia música en Londres. Es impulsiva, de espíritu despojado y está locamente enamorada de su novio, Ian. Ella siente que él está pendiente de su trabajo y se encuentran en un momento crucial de la relación. Samantha desea que Ian abra su corazón y le demuestre su compromiso hacia ella, de lo contrario ella podría volver a los Estados Unidos. 
Ian finalmente se da cuenta de sus verdaderos sentimientos por Samantha, pero quiza sea demasiado tarde.. Si tan solo él pudiera tener una segunda oportunidad de estar con ella.


Hola niñas, bueno ya aki la peqeña sinopsis de esta nueva historia
qe kiero aclarar es basada en una pelicula, y quice escribirla porqe yo creo qe
no hay nada mejor que escribir haha y es la forma de la qe me expreso mejor
espero qe les guste y no las defraude...besos niñas


miércoles, 2 de noviembre de 2011

Se consideraria nuestra primera vez despues de dos mese? yo creo que si

―Bueno yo…dormiré en el sillón―le dije a mi Nessie una vez que terminamos de cenar y fuimos a la gran habitación.
―Ese sillón es muy pequeño para ti
―Me las arreglare, descuida―le sonreí ampliamente
―La cama es muy grande―me consto un poco de trabajo escuchar lo que dijo, pues apenas si lo susurro
―Descuida cielo, tu duerme en la cama y yo en el sillón―me moría de ganas por estar en esa cama con ella, sentirla cerca, abrazarla, besarla...pare mis pensamientos, los que ya se estaban yendo por otro camino.
―Es que yo…―se acomodo el cabello en la oreja―tengo esta necesidad de…ti, es como si un gran lazo me atara a ti
― ¿A si te sientes…atada?
―Si―susurro―pero no me molesta…se supone que debería pero, creo que si por mi fuera me encadenaría a ti sin ningún problema―sus hermosas mejillas tomaron un lindo tono rosáceo, yo me quede ahí plantado, como imbécil sin saber que contestar―olvida lo que dije, sé que no puede ser posible…es tonto―camino deprisa y se encerró en el baño, fue entonces cuando reaccione
―Imbécil―me dije  a mi mismo cuando escuche que cerraba la puerta del baño, definitivamente me estaba volviendo un tarado, pero escucharla decir eso me dejo en muy mal estado…saber que me necesitaba y que estaba dispuesta a atarse a mí como yo a ella. Me rasque la cabeza y me senté en la cama, escuche abrió la regadera, paso alrededor de media hora y ella no salía, me levante y camine hacía la puerta del baño, toque la puerta suavemente― ¿Nessie, cielo…estas bien? ―gire la manija, abrí la puerta y mi niña estaba sentada, sujetando sus rodillas con fuerza, estaba temblando
―Vete―dijo con los dientes apretados
― ¿Qué te sucede? ―me acerque a ella ignorando lo que dijo, me arrodille frente a ella, el agua estaba helada, hundió su rostro en sus rodillas―Nessie…me estas asustando
―Por favor…vete―acaricie su cabello mojado, notaba como temblaba…como cuando yo estaba a punto de transformarme, sujete su rostro, su piel ardía, estaba demasiado caliente a pesar del agua fría que caía sobre ella, cuando levante su rostro sus ojos chocolate pasaron a ser de un color verde brillante mezclado con un color miel, casi amarillos, sus pupilas se dilataron. Cerró los ojos con fuerza e intento controlarse
― ¿Qué es lo que sucede? ―no respondió, continuo inhalando y exhalando lentamente hasta que su temperatura comenzó a bajar, abrió los ojos y volvieron a su color natural, ahora estaba helada a causa del agua, cerré la llave
―No sé qué paso―susurro ―me levante y busque una toalla de entre los cajones del baño, la cubrí con ella y la lleve a la cama
―Tienes que quitarte esa cosa―me refería a esa espantosa túnica negra― ¿te había pasado antes? ―se saco la túnica e inmediatamente se tapo con la toalla, se metió bajo las cobijas.
―No
― ¿Segura?
―O no se…quizá no lo recuerde
― ¿Tienes frio? ―pregunte por…por tarado ya lo sé.
―Se me pasara―murmuro cerrando los ojos, no lo pensé dos veces y me acosté junto a ella, metiéndome entre las cobijas, la abrace pero ella no abrió los ojos, no protesto…no hizo nada. Acaricie su espalda y después comencé a peinar su largo y hermoso cabello.
Que Quowle― lo dije con tanta pasión, amor, lo dije como si nunca antes se lo hubiera dicho a alguien…abrió sus hermosos ojos y su mano estaba en mi pecho
―No me equivoque―susurro y comenzó a temblar de nuevo, pero tan rápido como llegaron los temblores se tranquilizo y llevo la mirada a la pulsera, fue entonces cuando recordé lo que la pulsera había hecho.
― ¿Por qué no te la has quitado?
― ¿Qué? Ah, esta pulsera…no puedo
― ¿No puedes?
―No…mira―levanto su nívea mano, la puso frente a mí y después con la otra mano intento quitársela, pero el nudo de la pulsera simplemente no se desato, lo intento de nuevo pero no pasaba nada, era como si estuviera pegado con un pegamento realmente fuerte.
―Es extraño―susurre tomando su muñeca entre mis gigantescas manos, acaricie su mano y fui mas consiente de la diferencia entre ella y yo, ella era de un hermoso color blanco pero con un ligero tono rosa, en cambio yo…era de un color tostado por decirlo así, ¿como un ángel como ella pudo enamorarse de mí, como una hermosa mujer pudo…elegirme a mí y no a otro…como pudo imprimarse de alguien como yo? Sabía que era tonto pensar en eso ahora, pero nunca me había puesto a pensar en eso, ella frágil y yo salvaje, ella una criatura hermosa yo un simple animal gigante.
―Me gustas―susurro
― ¿Qué? ―dije perplejo
―No eres un animal gigante, eres un hermoso lobo―sus mejillas se pusieron completamente rojas, se veía tan hermosa
― ¿Viendo pensamientos ajenos? ―dije en un tono demasiado teatral
―Lo siento―su rostro se fue acercando al mío, nuestros labios estaban a punto de tocarse cuando tocaron la puerta, bufe y me levante a regañadientes de la cama, abrí la puerta y era Amaury
―Hey…lo siento seré breve lo prometo―sonrió, intente sonreírle pero creo que me salió una mueca, lo único que quería era arrancarle la cabeza―te traje el teléfono, dijiste que querías llamar a su familia
―Claro, claro gracias―se rio de nuevo por mi desesperación y dio media vuelta, cerré la puerta, después de cenar les conté lo que había pasado con Nessie, no les dije nada de la transformación pues creo que no había funcionado después de todo, no notaba ningún cambio en mi hermosa diosa, y no quería asustarla a ella, quería contarle las cosas por partes y no todo de golpe, regrese de nuevo a la cama
― ¿Qué es eso?
―Un teléfono, llamare a tus padres―en cuanto lo dije su rostro cambio totalmente, me acosté de nuevo junto a ella― ¿quieres que los llamemos después?
―Si por favor, aun…no estoy lista
―De acuerdo―la abrace y hundí mi rostro en su larga melena que aun estaba mojada, lo cual hacia que su olor fuera aun más concentrado y delicioso, comenzó a temblar pero no con aquellos temblores del baño, eran diferentes, me aleje de ella, aun me tenía miedo
―No―protesto y me jalo de nuevo hacia ella, su rostro quedo en el hueco de mi cuello, sentía su aliento frio lo cual me causaba cosquillas y me ponía los pelos de punta
―Creí que te daba miedo―sentí sus fríos labios en mi cuello, eso fue, como dicen muchos…la gota que derramo el vaso, levante su hermoso rostro de porcelana y la mire a los ojos, su mirada se clavo en la mía y comenzó a temblar de nuevo, estuve a punto de reír por mi estupidez, ella temblaba de aquella forma tan suave porque yo la ponía nerviosa, sus manos se fueron a mi cabello y sus dedos se enredaron en este, suspire y lleve mi boca a la suya…el contacto de sus labios no fue lo que yo esperaba, quería besarla lenta y pausadamente, disfrutar de aquel primer roce después de tanto tiempo, pero no fue así, fue como echar un cerillo a la gasolina…una explosión de sensaciones que me aturdían, me encendían.
Lleve mi mano a través de las sabanas y la toalla a su cintura, comenzó a jadear pero se negó a separar su boca de la mía, la mano que estaba en su cintura comencé a moverla por su espalda y llego hasta el broche de su sostén, gire para que quedara encima de mí, nuestras bocas aun estaban unidas, devorándose, amándose. Sentí morir cuando su lengua se introdujo en lo más profundo de mi garganta, gemí y rompí el broche de su sostén el cual avente al suelo, estaba dispuesto a darle el mismo placer, gire de nuevo, esta vez con más cuidado para quedar encima de ella, su corazón latía con demasiada fuerza, o quizá era el mío, puse las dos manos en su cabello y jale de este para pegarla más a mi boca, con la punta de la lengua acaricie sus labios hasta que ella abrió la boca, introduje mi lengua y la moví contra toda su boca, una vez que probé cada rincón de su húmeda cavidad, deje que respirara y lleve mi boca a su cuello, sus manos comenzaron a moverse desesperadas por toda mi espalda y su cadera se movía en lentos círculos contra la mía encendiéndome como una mecha, mi boca bajo hasta llegar a su clavícula y después a sus proporcionados senos, soltó un gemido sordo al sentir mi lengua recorriéndola y agitadamente dijo
―Es…es mi primera…vez― eso solo quería decir que ella y el chupasangre ese nunca habían hecho el amor…ella era mía, solo mía. Regrese a su boca y la bese con más calma, haciendo que suspirara y que su corazón latiera con más fuerza, tome una de sus manos y la lleve por todo mi abdomen, sintiendo choques eléctricos, su mano toco el botón de mis pantalones y bajo la otra mano para desabrocharlo
―Entonces…también es la mía―si, sería nuestra primera vez, para ambos, después de meses…creo que se consideraría como nuestra primera vez ¿no?

FLAS BACK
RENESMEE

Cuando le dije que me encadenaría a él, su rostro se quedo como en shock y algo dentro de mí me quemaba, comenzando por mi columna, era como una lengua de fuego que buscaba ser liberada. No sabía porque sentía eso, pero se hacía más fuerte de tan solo imaginar que ese lobo amaba a alguien más, que amaba a esa chica llamada Bella, lo sentí en sus recuerdos, y…me enfurecía, camine al baño sintiendo como comenzaba a temblar, pero no era temblores suaves, me mire en el espejo del baño y estuve a punto de gritar, mis ojos, mis ojos habían cambiado del color chocolate a un color verde amarillento, eran extraños y los temblores no cesaban sin contar que mi temperatura comenzaba a elevarse, estaba ardiendo. Me metí a la regadera y la puse lo más fría que esta me permitía. ¿Qué me pasaba? ¿Porque me afectaba que él estuviera enamorado de alguien más? Esa pregunta no ayudo en nada, los temblores y la temperatura eran más fuertes y mis costillas comenzaron a moverse, como si quisieran salir. Pero eso no era lo que me dolía, no, era el imaginarme a Jacob con alguien más, la pulsera de mi mano izquierda comenzó a vibrar, como diciéndome que él me amaba a mí. Pero a pesar de eso los temblores no cesaban y estaba segura que mis ojos seguian siendo de ese extraño color verde amarillento, fue extraño porque cuando el lobo entro al baño y me toco a pesar de que le dije que se fuera los temblores parecierondisminuir pero regresaron con tan solo recordar que el podia amar a otra, el corazón se me encogio y volvi a enfurecer hasta que los temblores pasaron y mi temperatura volvio a ser la misma

FIN DEL FLASH BACK


Hola mis niñas jjejje bueno el flash back es para mostrarles porque Nessie comenzó con sus temblores ahha, se enojo porque piensa que Jake está enamorado de Bella haha y perdón por dejarlas picadas en el momento que están intimando :O jjejje ya sabrán si los interrumpen o no…y perdonen si está un poco mas explicito jjijji pero es Jacob kien narra ese momento entonces pues puede haber algunas palabras o cositas subiditas de tono